Conducción responsable: cinco consejos para mejorar los hábitos de los conductores de tu flota
Índice
Introducción
Entre las responsabilidades de un gestor de flotas suelen figurar la reducción del consumo y de las emisiones de la flota, así como el mantenimiento de un índice de siniestralidad lo más bajo posible. Unas obligaciones que, sin duda, irán en aumento en los próximos años, a medida que las normas de la CSRD impongan a las empresas obligaciones cada vez más estrictas en materia de responsabilidad social y medioambiental (más información). Por desgracia, para el gestor de flotas es imposible sentarse en el asiento del copiloto de cada vehículo y supervisar el comportamiento del conductor.
Sin embargo, el gestor de flotas no está totalmente de brazos cruzados, sino que puede tomar medidas para cambiar los comportamientos y lograr que los conductores sean más responsables y estén más atentos. De este modo, la empresa podría obtener un ahorro considerable en términos de costes energéticos, primas de seguro, gastos de inmovilización o multas evitadas.
Evidentemente, cambiar los hábitos no es tarea fácil. A continuación te ofrecemos algunos consejos para lograrlo.
1. Ofrezca cursos de formación continua
En primer lugar, asegúrese de revisar periódicamente la legislación y de mantener informados a los conductores de su flota de cualquier cambio, por ejemplo, en lo que respecta a los límites de alcohol al volante o al uso de teléfonos móviles. Además, es importante recordarles las leyes vigentes para que las tengan presentes, aunque no hayan cambiado.
Una de las formas más sencillas de lograrlo es organizar una sesión grupal, sobre todo cuando se observan incumplimientos generalizados en su flota. Las reuniones individuales pueden ser más adecuadas si un número reducido de conductores destaca por cometer infracciones o provocar colisiones con frecuencia. Esto permitirá mejorar la seguridad de sus conductores, de los demás usuarios de la vía pública y de los peatones, al tiempo que le evitará numerosas multas potenciales.
2. Fomente la participación de los formadores en los cursos.
No siempre es fácil motivar a los compañeros, inmersos en su día a día, para que asistan a cursos de formación que requieren mucho tiempo. Por eso es fundamental introducir elementos de gamificación en los programas de formación continua. Por ejemplo, puedes proponer:
- Módulos de formación interactivos: Utilice plataformas de formación en línea que incorporen elementos interactivos, como cuestionarios, simulaciones de conducción y escenarios basados en situaciones reales. Esto hace que el aprendizaje resulte más atractivo y fácil de recordar para los conductores.
- Retos lúdicos: Organice retos de conducción responsable en los que los conductores puedan competir en la aplicación de comportamientos ejemplares, como el respeto de los límites de velocidad, un consumo de combustible optimizado o una conducción sin incidentes.
- Talleres prácticos: Complemente la formación en línea con talleres prácticos en los que los conductores puedan poner en práctica lo aprendido. Estas sesiones pueden incluir ejercicios de conducción ecológica, demostraciones de mantenimiento preventivo y debates sobre buenas prácticas de seguridad.
3. Piensa en las soluciones integradas
Si la política de privacidad de su empresa lo permite, y con el consentimiento de los empleados, existen soluciones integradas que ayudan a conducir de forma más respetuosa con el medio ambiente. Por ejemplo, la empresa británica Lightfoot ofrece un dispositivo conectado al puerto OBD del vehículo que analiza en tiempo real los parámetros del vehículo (velocidad, aceleraciones, consumo) y muestra una serie de luces verdes, naranjas o rojas. Estos indicadores luminosos permiten al conductor adaptar su conducción y corregir sus errores día a día.
Entre los demás dispositivos integrados se encuentran las dashcams, o cámaras de salpicadero. Orientadas hacia la carretera y grabando únicamente la imagen, estas soluciones facilitan el trabajo del gestor tras un accidente o un incidente, ya que permiten comprender los errores cometidos, determinar las responsabilidades y ayudar al conductor a no repetir sus malas prácticas.
4. Establezca un sistema de incentivos para los conductores
A todos nos gusta que se nos recompense por nuestro rendimiento, lo que nos motiva aún más a seguir esforzándonos. Por lo tanto, ¿por qué no aplicar la misma lógica a los conductores de su flota? Cuando conducen bien, le ahorran dinero y protegen su reputación: ese es el tipo de comportamiento que desea que repitan y mantengan.
Por lo tanto, recompensar a los conductores con regalos, vales de compra o ventajas, o incluso con vacaciones o bonificaciones adicionales, es una forma infalible de mantener un buen rendimiento de la flota. En este ámbito, la creatividad y la inventiva a la hora de establecer las formas de retribución siempre son bienvenidas.
5. Transmite la información hacia arriba y hacia abajo
Si bien es imprescindible establecer un canal de transmisión de la información, ya sea mediante mensajes personalizados o sesiones de formación colectivas, los datos relativos a la conducción también deben poder transmitirse fácilmente hacia arriba para que usted pueda evaluarlos, comprenderlos y actuar en consecuencia. Para ello, no es viable confiar en sus conductores y esperar que rellenen tablas o informes detallados después de cada trayecto. Por el contrario, existen soluciones técnicas para recopilar en tiempo real todos los datos técnicos de su flota y presentarlos en una única herramienta.
Cómo Echoes puede ayudarte a detectar las conductas indebidas en la carretera
Los coches más recientes incorporan de serie un chip 4G que envía en tiempo real los datos técnicos y la ubicación del vehículo al fabricante. El modelo de Echoes consiste en adquirir estos datos de todos los fabricantes, recopilarlos, procesarlos y, a continuación, proporcionarlos a los clientes, como empresas de alquiler o gestores de flotas, en forma de paneles de control. Todo ello con fines de seguridad o de gestión de la flota de vehículos, sin las limitaciones de la tecnología tradicional, que se basa en la instalación de dispositivos GPS.
Los datos recopilados permiten al gestor de flotas detectar fácilmente en la interfaz de CarFleet los malos hábitos de conducción:
1. El historial detallado de todos los trayectos indica, para cada uno de ellos, la distancia recorrida y el tiempo de conducción. A partir de esta información, resulta muy sencillo calcular la velocidad media en un tramo y detectar comportamientos incívicos.
2. La indicación del consumo medio real permite comparar los datos de los vehículos entre sí y detectar los coches o los conductores que consumen más de lo normal
3. En el caso de los vehículos híbridos enchufables, la indicación en tiempo real del nivel de carga permite detectar fácilmente los usos inadecuados de esta tecnología, en particular a aquellos conductores que circulan con frecuencia con la batería descargada, lo que se traduce en un aumento considerable del consumo de gasolina.
En un futuro próximo, otros datos transmitidos por el vehículo en tiempo real podrían procesarse mediante inteligencia artificial para contribuir a un seguimiento aún más eficaz. Por ejemplo, la velocidad instantánea del vehículo podría cruzarse con su posición GPS para garantizar que se respeten escrupulosamente los límites de velocidad locales.
Al adoptar estas estrategias, los gestores de flotas no solo pueden mejorar los hábitos de conducción, sino también optimizar la gestión de su parque de vehículos, reduciendo así los costes y mejorando la seguridad general. En Echoes, nos dedicamos a proporcionar las herramientas y soluciones necesarias para respaldar estas iniciativas y promover una conducción responsable y eficiente.